Fotografía: Lumiago
La Catedral de Burgos mereció ser nombrada Patrimonio de la Humanidad en 1984, siendo la única catedral de España que posee esta distinción, merecida por el bello y grandioso ejemplo que representa del arte gótico. A pesar de pertenecer a este estilo, en su interior, cuenta con elementos renacentistas y barrocos.
Su construcción, sobre una iglesia románica, se inició allá por el año 1221, aunque tuvo modificaciones importantes durante los siglos XV y XVI.
Del interior de la catedral destacan elementos como el popular Papamoscas, gran reclamo de turistas y visitantes. Se trata de una figura de medio cuerpo situada sobre la esfera de un reloj en el ventanal izquierdo de la bóveda de la nave central según se entra por la Puerta de Santa María y que abre la boca en las horas en punto. A su derecha otra figura se encarga de anunciar los cuartos, su ombre el Martinillo. Destacan también el enorme cimborrio de estilo gótico plateresco situado en el mismo centro de la catedral, la sillería y el coro y la Capilla del Condestable, y sus otras muchas capillas, de gran calidad artística al igual que los numerosos sepulcros, entre ellos la tumba del Cid Campeador y de su esposa doña Jimena y la bella escalera dorada de Diego Siloé.
Fotografía: tracX
El bello exterior nos recuerda a las catedrales de París y de él destaca la Puerta del Sarmental y las agujas del siglo XV de la fachada principal.
Fotografía: Bilbopolit
La catedral puede ser visitada, sin embargo cuenta con zonas, tales como la Capilla de Santa Tecla o la del Santo Cristo, que son reservadas como espacios de culto y no para visitas turísticas.
Del 19 de marzo al 31 de octubre abre de 09:30 a 19:30 horas, siendo a las 18:30 horas el cierre de accesos.
Del 1 de noviembre al 18 de marzo abre de 10:00 a 19:00 horas, siendo el cierre de acceso a las 18:00 horas.









