Nuestro quinto día fue “EL DIA”
Amaneció raro, chispeaba a veces y otras salía el sol. Estábamos muy cerca de Covadonga así que nos ilusionamos pensando que llegaríamos al acabar el día. Seguimos la carretera para llegar a Cangas de Onís y poder engancharnos nuevamente a la ruta. Llegamos a Cangas sobre las 13:00 horas, estábamos eufóricos, solo había 12 Km. hasta Covadonga. Compramos comida para hacernos un bocadillo y tomamos una sidra en el bar que hay debajo del famoso puente romano de Cangas.
Después de la pausa nos adentramos en la montaña nuevamente. Ahí el tramo resulta un poco complicado, ya que sube mucho y se avanza poco. Además es un laberinto de senderos y con el mapa no terminas de aclararte demasiado bien. Había subidas bastante duras y para colmo volvía a llover. El último tramo hasta Covadonga se nos estaba haciendo muy duro. Tuvimos algunos errores y nos desorientamos un poco, lo que nos hizo perder más tiempo. Ya eran las 17:00 horas y nos había cundido poco desde que abandonamos Cangas. A ese ritmo no llegábamos a Covadonga.
La lluvia seguía y todo estaba embarrado, comenzaba a ser durete de verdad y tratábamos de ir lo más deprisa posible para que no nos cayese la noche encima y tuviéramos que dormir en medio del monte con la lluvia.
Pero finalmente se hizo de noche. En septiembre a partir de las 19:00 horas comienza a atardecer y cuando te quieres dar cuenta apenas ves nada.
Después de pasar una parte de barro bastante complicada seguimos un poquito mas y de repente mi amigo comienza a gritar: ¡me estoy hundiendo, son arenas movedizas! Yo me reí pensando que era una tontería hasta que ¡plaf! Mi pierna se hunde hasta la rodilla y al apoyar la otra sucede lo mismo. Habíamos caído en un barrizal bastante profundo y costaba salir. Era casi de noche y llevábamos unas mochilas de 10 Kg. encima.
Después de 15 minutos para salir, o igual fue mas tiempo, vi que mis zapatillas estaban rotas. No podría andar ni siquiera al día siguiente y los dos estábamos llenos de barro.
Nos vimos obligados a llamar para un rescate.
El 11888 funciona! Llamando a ese número acabamos hablando con la Guardia Civil de Cangas y contándoles más o menos nuestra ubicación dijeron que tuviésemos paciencia que irían a por nosotros.
Hacia un frío terrible y estábamos llenos de barro. Finalmente sobre las 23:00 horas oímos como nos llamaban pitando con un silbato. Fue un momento de subidon.
En el patrol típico nos explicaron que esa ruta ya no la hacia nadie, que se solía ir por la carretera y que ese tramo estaba muy mal señalizado. También nos dijeron que nos habíamos quedado a 2 Km. de Covadonga ¡¡2 kilómetros!!
Nos llevaron de nuevo a Cangas de Onis y hablaron con el dueño de un hostalillo que nos dejo pasar allí la noche. ¡Menuda aventura!










14 Julio, 2009 at 10:57
[...] pueden ver en Las pisadas más votadas el ganador ha sido Pedro con su post Día 5 Arriondas-Cangas de Onís con 49 votos. Un post que forma parte del diario que Pedro nos envió de la Ruta de las [...]
20 Julio, 2009 at 18:00
Hola:
Felicidades por haber sido el ganador. Yo fuí uno de los que te han votado. Me gustó mucho tu post, era muy entretenido.
Por cierto, felicitar también a la web. A ver si me animo y escribo algo para compartir mis experiencias viajeras con todos vosotro.
Un saludo.